Destinos para ir de vacaciones: descubre la Costa Blanca

23 Jun 2016
Si todavía no tienes plan para el próximo verano, te ofrecemos un recorrido por la Costa Blanca con multitud de sitios para ir de vacaciones con niños.

 

Baleares, Canarias, el sur de España… Son lugares típicos de verano que, pese a tener mucho encanto, lamentablemente están muy masificados. Muchas personas se encuentran en las fechas actuales ante la tesitura de elegir un destino para ir de vacaciones que satisfaga todos sus requisitos: que sea bonito, que tenga buen ambiente, que los niños se diviertan, que ofrezca muchos planes, que haga buen tiempo, etc. Si te encuentras en esta situación, estás de suerte, porque tenemos el lugar ideal si esas son tus condiciones.

 

La Costa Blanca es uno de los mejores sitios para ir de vacaciones con niños porque ofrece planes tanto para mayores como para pequeños. Pueblos tan fascinantes como Altea, Jávea o Calpe compiten con la majestuosidad de ciudades como Benidorm, Elche y Alicante. Todo ello a lo largo de 244 kilómetros de litoral que esconde los mejores secretos del litoral español. ¿Te pica la curiosidad? Acompañanos en este viaje por la Costa Blanca y descubre todo lo que tiene preparado para ti.

 

 

Costa Blanca, el tesoro del Mediterráneo

Desde Denia hasta Pilar de la Horadada se extiende esta zona que se caracteriza por las numerosas horas de sol, la simpatía de sus gentes y la calidad de vida que allí se disfruta. Es difícil destacar un único lugar de la Costa Blanca, pues existen muchísimos municipios y rincones que merece la pena descubrir. Empezando por el norte, la primera población con la que uno se topa es Denia, una localidad dominada por la imponente imagen de un castillo medieval que se alza sobre un pequeño monte. Allí se puede disfrutar desde las playas y calas que la rodean hasta la excelente gastronomía liderada por la famosa gamba roja autóctona.

 

Abandonando este municipio y descendiendo hacia el sur, los siguientes pueblos que vienen son Jávea y Moraira, ambas idílicas poblaciones perfectas para desconectar y disfrutar de sus conocidas calas como Ambolo, El Portet y Granadella. Pero el gran atractivo lo encontramos un poco más abajo, en la localidad de Calpe, uno de los centros neurálgicos de la Costa Blanca.

 

Calpe es el destino vacacional por excelencia de miles de españoles, así que no es de extrañar que allí se respire un ambiente muy familiar. Conocer Calpe de cerca significa enamorarse al instante de este pueblo de origen pesquero que se ha convertido en un gran referente alicantino. El Peñón de Ifach, las Salinas y sus dos espléndidas playas (Levante-La Fossa y El Arenal-Bol) son sus principales reclamos.

 

Continuamos descendiendo en esta particular ruta por la Costa Blanca donde topamos primero con Altea, un tranquilo pueblo de preciosas casas blancas y calles estrechas y empedradas que es el refugio de muchos valencianos y alicantinos en época estival; y posteriormente con la gran ciudad de la comarca: Benidorm. Poco hay que descubrir a estas alturas del referente por excelencia de Alicante. Benidorm es sinónimo de fiesta, sol y buen ambiente, y lo más curioso de todo es que satisface a todos los grupos sociales (jóvenes, mayores, familias con niños, parejas…).

 

De Benidorm nos desplazamos hasta la capital de la provincia, Alicante. Allí el tiempo libre brillará por su ausencia de tantas cosas que hay por hacer: visitar el Castillo de Santa Bárbara, el singular barrio de Santa Cruz, el Paseo de la Explanada, la Playa del Postiguet, etc. Además, desde Alicante se puede coger un barco para ir a conocer la mítica Isla de Tabarca a 22 kilómetros de distancia. También salen barcos desde Santa Pola, un pueblo a unos 20 kilómetros de la capital que se caracteriza por sus famosas salinas y la bonita playa del Carabassí.

 

 

Casi en el extremo sur encontramos los dos últimos municipios que conforman la Costa Blanca: Torrevieja y Pilar de la Horadada. El primero de ellos es un lugar eminentemente turístico, característico por la gran cantidad de extranjeros que se refugian allí durante gran parte del año. Rusos, alemanes, británicos y suecos habitan en los meses más fríos en esta población costera que ofrece agradables temperaturas a lo largo de todo el año.

 

Pilar de la Horadada es un término colindante con la región de Murcia y, por lo tanto, el que da fin a la Costa Blanca. Es una localidad tranquila en la que no se da tanta afluencia de gente como en otros municipios, pero que mantiene los mismos atractivos que el resto: mar, gran clima, excelente gastronomía, naturaleza y ambiente agradable. El monumento más destacado del pueblo que hay que visitar es la Torre Vigía, también llamada Torre de la Horadada, que se encuentra a orillas del mar.


Tras este breve recorrido por los municipios que conforman el litoral alicantino seguro que ya has elegido un destino de vacaciones para ti y tus hijos el próximo verano, así que sólo te queda encontrar un apartamento donde alojaros y disfrutar de todo el encanto de estas tierras. ¡Bienvenidos a la Costa Blanca!

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